D.R.M.David Romero MillaresVolver al inicio
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Cómo nació Reflejo Fractal

La primera idea de Reflejo Fractal nació en 2010, pocos días después del terremoto que sacudió Chile.

Con mi familia dormíamos en carpas en el jardín de la casa en Lota, por temor a que alguna de las constantes réplicas terminara por derrumbar la casa. Durante una de aquellas noches me quedé de vigilia junto a una fogata. Era de madrugada y todos descansaban, salvo mi perrita labradora, que permanecía a mi lado mientras las últimas brasas comenzaban a apagarse.

De pronto, ella se incorporó, se puso alerta y gruñó hacia el suelo.

Unos segundos después escuché un sonido subterráneo. Parecía surgir desde una profundidad inconcebible y venía acompañado de una resonancia extraña, como si bajo nuestros pies se extendiera un vacío inmenso. Aquella sensación me produjo una suerte de vértigo. Entonces llegó la réplica estremeciendo nuevamente la tierra.

Mientras esperaba que el movimiento terminara, no pude dejar de preguntarme qué clase de abismos podían ocultarse bajo la superficie para producir un eco semejante.

Imaginé entonces a dos niños internándose en una grieta gigantesca abierta por el terremoto. En sus profundidades encontraban algo que había permanecido oculto durante un tiempo incalculable. Al principio pensé en una nave ancestral, revelada por la fractura de la tierra. Sin embargo, aquello que comenzaba a formarse en mi imaginación no parecía una nave ni una máquina convencional. Era algo más sutil y etéreo, como una entidad artificial capaz de mostrarles las maravillas y los misterios del universo.

Así comenzó Reflejo Fractal, como la aventura de dos hermanos huérfanos que se asoman a los abismos de la Tierra y terminan enfrentándose a los enigmas de la existencia. Junto a ellos surge una entidad creada con un propósito completamente distinto, pero que, al convertirse en su protectora, descubre una nueva razón para existir.

David Romero Millares

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